Me mimetizo entre los mares de gente
Inconstante, permanente,
Eterna y fugaz
Cambiante como la luna.
Soberbia como tu mirada.
El viento se lleva mis delirios pensantes
Lejos a un lugar donde nadie puede escucharlos
Ni pre[sentirlos].
Embriagada de luz y oscuridad
En medio de una habitación atestada de microbios;
Aves cantan a mis pasos fuertes y seguros.
Los edificios no son lo suficientemente altos
Ni la ciudad contaminada para hacerme retroceder.
A través del agua puedo verme, desde lejos,
En la elevación absoluta del espíritu.
Sentada, esperando el momento perfecto
Para deshacer al mundo y crear uno nuevo.
Ángeles se detienen en mi camino
Me entregan nuevas palabras,
Nuevos sueños, me emborrachan de luz
Y me enseñan nuevamente que los silencios
Son necesarios e imprescindibles.
Eterno en mi … para siempre
Fría como la luna
Intenso como el sol
Palabras secretas, códigos
Brebajes cítricos acompañan el deleite
Incesante, permanente y subyugante.


