Extraño, la
silueta de tu sombra
en esta noche
oscura.
Mi mente
divaga entre el éter y el ensueño.
Extraño, la
belleza del silencio.
Extraño,
desaparecer entre tus cabellos sueltos.
Lo que nos
rodea, lo que se observa
guarda una
extraña belleza.
Todo muere,
todo se transforma,
a nuestro
derredor.
Belleza en
la muerte constante
al cortar
una flor, hay muerte
al soltar
un suspiro, hay muerte
al romper
el silencio, hay muerte
las hojas
al caer, mueren
al mirarte,
ese minuto, ese instante, se muere
la delicia
de los frutos al tocar tu boca, se muere.
Extraña
belleza en el tabú, en la oscuridad.
Buscamos incansablemente
atrapar,
eternizar,
sostener en el tiempo,
la belleza
de las cosas.
Pero cada
día todo se muere,
y en esa
imperfección, radica lo real,
lo eterno e
imperecedero.
SOMOS UN
SUSPIRO, EL SILENCIO, UNA FLOR,
SOMOS LAS
HOJAS AL CAER. ETERNAMENTE.
