28/05/2014
Estamos condenados
a repetir
Indefinidamente
Las miradas
sin tiempo,
Los silencios
perpetuos
De nuestras
almas.
Estamos atrapados
en la
vorágine de los sentidos,
a comunicarnos
con nuestros cuerpos,
con nuestros
labios;
a sellar nuestras
esperanzas
en la
oscuridad.
He de hablar
en sueños y
escuchar tu
voz
hasta sentir
que no eres imaginario,
hasta no
sentir… miedo
de escuchar
nuestras voces etéreas,
que se
repiten como un eco
incesante e
insensato.
¿Debo sentir
o pensar?
¿Debo
dejarme llevar?
¿Seré por
siempre tuya
O sólo será
un momento?
¿Cuestiona
mi cuerpo acaso tus caricias?
Ciertamente
no.
Eterna[mente]
mis curvas
añoraran tus
manos
tanto como
mis oídos tu voz;
sólo espero
no morir en el intento,
sólo espero
no sucumbir a la realidad,
a dejar
atrás los remordimientos y los temores;
y dejar que
mis pasos me eleven
a la
seguridad de tus brazos…
Esperanzas dormidas en el diván…
Mientras me
desayuno un libro cualquiera
del anaquel…

No hay comentarios:
Publicar un comentario